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miércoles, 24 de junio de 2009

Perdóname...


Después de convalecer en el hospital por múltiples lesiones propinadas por su esposo Lula paga la fianza y lo perdona.

Escenarios como éste son usuales en nuestra sociedad, mujeres maltratadas física, verbal, sicológica y sexualmente por sus parejas, golpizas tan graves que en ocasiones las deja al borde y ellas con recibir un simple “perdóname” vuelven con sus agresores.

Al parecer la dignidad de la mujer no importa mucho en estos casos, al aceptar este trato y esta manera de vivir, si así se le puede llamar; o es acaso que estas mujeres aceptan el trueque de un plato de comida y un techo por soportar las humillaciones de quien se supone las debería proteger, la verdad no creo que lo valga.

En México alrededor del 60% de las mujeres ha sufrido de violencia por parte de sus parejas y la gran mayoría de ellas regresan con su agresor, los factores del porque lo hacen son muchos y muy diversos, sin embargo ninguno es valido ni tiene razón de ser, ¡alto a la violencia contra las mujeres!

jueves, 26 de marzo de 2009



Recordatorios de la realidad

Hace poco sin proponérmelo vi y leí distintos reportajes relacionados con las colonias marginadas de la ciudad de Monterrey y su zona metropolitana. La manera en la que viven las personas que tiene su residencia en las colonias “populares”, es peor de la que muchos creen.
Si la mayoría de los usuarios de internet volteamos a nuestro alrededor, podemos ver una casa de una extensión decente, que cuenta con todos los servicio y en un barrio igual de decente, también podría ser un cibercafé el cual podríamos pagar sin problema, también en una minoría podría ser una enorme mansión y vivir en una de las colonias más privilegiadas de la ciudad.

Pero nada dista más de la realidad en las zonas marginadas de nuestro país o de cualquier país en desarrollo, se imaginan no contar con los servicio básicos de agua, drenaje, luz regularmente y ni pensar en el teléfono y por consiguiente sin internet, vivir todos los días escuchando disparos efectuados por las pandillas que se dan por cientos en esas zonas, y en algún momento ser blanco de alguna una bala perdida.

En estos lugares las posibilidades de salir adelante, estudiar más allá de la primaria o conseguir un trabajo digno son casi nulas. Son lugares, como se diría popularmente “lejos de la mano de Dios” y porque no decirlo de la del gobierno o la inversión privada.

Al ver y leer sobre esto te das cuenta de lo injusto que ha sido para esas personas nacer y crecer en esas circunstancias que no los alejan de la ignorancia y los mantiene atados a normas salvajes, últimamente relacionadas con el poder de las armas y las drogas.

En fin, un perfecto caldo de cultivo para el crimen organizado. Hace algunas semanas estas personas salieron de las zonas donde la sociedad y el gobierno las mantiene realmente confinados y se dieron a conocer, para la mayoría de la sociedad mexicana los hechos fueron reprobables y nos dimos por servidos al ver que el ejercito entraba en acción acabando con los revendes.




Pero, quienes eran etas personas, cual es su historia, su realidad, ellos no vinieron de muy lejos vinieron de esas lomas que muchos dicen con desdén afean las zonas urbanas en desarrollo, pero más que eso y que esas zonas verdaderamente descuidadas quiten atractivo a la ciudad son un recordatorio que algo que no estamos haciendo bien.

Por mas edificios modernos y estéticamente agradables que se erijan en esta ciudad, por mas canales, jardines y museos de levanten aquí, la Colonia Independencia, La Sierra Ventana, La Garza Nieto "La Coyotera”, la Moderna, Tacubaya, La Campana, El Topo Chico, San Bernabé, Tierra y Libertad, Plan de San Luis, Fomerrey 1, Fomerrey 2, Fomerrey 111, Fomerrey 118, La Colonia Lázaro Cárdenas, Burocratas del estado, Nuevo Amanecer 1, Nuevo Amanecer 2,Pueblo Nuevo, Mirador, Pedregal del Topo Chico, Nueva Escobedo, La Monclovita, La Blas Chumacero, Nueva Linda Vista, Los Ébanos, Los Pinos, Hacienda San Carlos, Infonavit Residencial, por solo mencionar algunas, son un recordatorio de que nunca saldremos adelante si no lo hacemos todos juntos y sin marginar a los marginados.

domingo, 15 de febrero de 2009


¿Informar, solazar o infartar?

“Si aquellos celebraron el día del amor y la amistad con los suyos, yo disfruté en mi viernes al número trece”. Anónimo.

Convenientemente para la mayoría -considerando al mercado- el 14 de febrero vino a caer este año junto al legendario viernes 13 en el que se supone cosas malas pasan. Y la esperanza posaba en que todo lo malo que pudo ocurrir el 13, no arruinara el 14 (fecha tan especial). El que no les hayan dado el cortón y así no pasar un catorce taciturno y triste como el de otros tantos -no el caso de los colaboradores de Gris- hubiese sido el mejor deseo en estos días festivos.

Resulta chocante enlazar ambas fechas al color rojo. La primera nos hace recordar la sangre que Jason Voorhees hacía derramar de sus víctimas (Friday the 13th.) -¡ya está en cartelera!- ; y la segunda, al amor y la pasión que representa dicho color y se plasma en cartitas de amor, globos y demás souvenir por regalar al “ser amado”. Tan chocante, que aunque uno y otro impliquen un alto nivel de consumismo, viene mejor el hablar de un solo tema.

La violencia es uno de los temas más rentables en el área del entretenimiento y aunque a muchos parece fascinarnos la “demonstruación” de ésta en películas y videojuegos, debemos pensar que muchos otros gustan de la violencia real (viva, directa y sin piedad); y se dice que los primeros no están muy lejos de ser como los anteriores.

¡Tranquilos! -así como son- también se sabe de ustedes que detestan presenciar actos fuertes y sangrientos. Sin embargo, gracias a medios de comunicación con cabezas que buscan mayores audiencias, escaparles es casi imposible. Y está de más mencionar que el morbo y la curiosidad también forman parte de la naturaleza del ser humano.

Retomemos de sucesos pasados éstos y dibujémoslos en nuestra mente: Los decapitados de Yucatán; la autopsia de Valentín Elizalde; Hussein en la horca; niños muertos en Irak. Son tan sólo algunas de tantas imágenes que siguen teniendo miles de visitas en la Red. Muchos más retratos fuertes con gran auge se encuentran en la escena underground, las películas Snuff.



[Universidad de Costa Rica. Violencia en los medios]

¿Hablamos de la carencia de escrúpulos en el periodista?, ¿será la búsqueda de diversos medios por conseguir más audiencia?, ¿o de plano, el espectador es quien pide?

Puede que como parte del entretenimiento –para algunos- el espectador pida de escenas más gráficas y realistas en series televisivas; pero en el noticiero que diariamente vemos, aunque la sociedad actual quiera estar informada de todo lo que acontece tal cual, es menos factible que este hecho suceda (de “pedir”). Como mi padre dice: “Si sólo hay pan y frijoles, eso vamos a comer”. Y el medio, claramente tiene el control.

Dentro del periodismo, es necesario plantear la diferencia entre información y sensacionalismo, que si bien solemos enmarañarlas, cada cosa tiene su nombre. ¿Es necesario el uso de imágenes explícitas que provoquen escándalo en el público para cumplir con la labor periodística? Recordemos cuál es: Informar.